FISIOLOGÍA

VÍAS DE DISEMINACIÓN DE AGENTES INFECCIOSOS




 Los microorganismos se diseminan rápidamente a lo largo de las superficies epiteliales húmedas del intestino, los pulmones y el aparato genitourinario y de una forma lenta, si es que lo hacen, sobre la superficie seca de la piel. Muchos no superan el epitelio, ya que sólo proliferan en las capas superficiales del mismo, pero otros pueden penetrar (estreptococos y estafilococos que secretan hialuronidasa, la cual degrada la matriz extracelular existente entre las células del huésped). Las vías de propagación microbiana siguen inicialmente los planos de tejidos de menor resistencia y el trayecto de los vasos linfáticos y sanguíneos regionales. Una vez en la sangre, el transporte de los microorganismos se lleva cabo por distintos medios.

& VÍA DE DISEMINACIÓN DIRECTA.

Es aquélla que sigue los planos de menor resistencia tisular como espacios perineurales y perivasculares, siendo tipos particulares de ella las metástasis umbilicales, la enfermedad de Paget mamaria y extramamaria, la siembra en cavidades serosas y la implantación por maniobras quirúrgica.

& VÍA DE DISEMINACIÓN LINFÁTICA.

Consiste en la invasión de los capilares linfáticos por los microorganismos y su propagación al resto del organismo a través de la vía linfática eferente o la retrógrada, invadiendo la cápsula ganglionar, o pasando al sistema hemático a través de las vénulas del propio ganglio.
Forma de diseminación
Una vez que las bacterias invaden los capilares linfáticos llegan, a través de los linfáticos aferentes, al seno marginal del ganglio linfático regional pudiendo quedar retenidas o crecer, en la cavidad sinusal subcapsular, donde pueden liberarse nuevos émbolos, o bien crecer hacia la región hiliar ganglionar y los canales eferentes, condicionando el paso de un ganglio a otro.
La diseminación pueden adoptar las siguientes modalidades:
a) Invasión progresiva de las cadenas linfáticas hasta desembocar en la sangre venosa, siguiendo la corriente linfática o yendo a contracorriente («progresión retrógrada»).
b) Invasión periganglionar llevada a cabo mediante rotura de la cápsula.
c) Invasión de los capilares y vénulas en el interior de los ganglios linfáticos, pudiendo así tener acceso directo, o mediante anastomosis linfático-venosas, a la corriente sanguínea.

& VÍA DE DISEMINACIÓN HEMÁTICA.

Influyen en su producción la estructura de la pared de los distintos tipos de capilares preexistentes y neoformados. Son factores favorecedores de la necrosis, la presión tisular, el gradiente de presión, la disminución del contenido de fibronectina y la respuesta inflamatoria.

“ETAPAS DE LA DISEMINACIÓN HEMÁTICA”:
1.    Penetración de los microorganismos en la luz de los vasos.
Mediante un proceso de desprendimiento pasivo o efectuando movimientos activos ameboides. Penetran de forma habitual en el torrente circulatorio a nivel de la microcirculación (capilares, hendiduras sanguíneas, brotes capilares neoformados y vénulas postcapilares). Cuando atraviesan los capilares continuos utilizan diferentes propiedades de la fisiología capilar, como la capacidad de contracción de las células endoteliales (mediada por la histamina y la trombina) y la liberación periódica de dichas células en la circulación, que condicionan que la membrana basal quede al descubierto lo que a su vez favorece la adhesión. Será necesaria la existencia, a nivel del borde de invasión, de un balance positivo a favor de las primeras, entre las metaloproteinasas y sus inhibidores.

2.    Parada o atrapamiento de las bacterias en el lecho capilar del órgano diana.
De forma genérica, una vez que los microorganismos han penetrado en los vasos sanguíneos, pueden ser transportadas por un mecanismo pasivo o bien desarrollarse en el sitio de penetración y a partir de ahí enviar émbolos tumorales a la circulación. La deformabilidad es una de las características de los microorganismos que les permite no quedar atrapadas en los capilares de escaso calibre.

3.    Extravasación de las células a nivel de dicho lecho capilar.
Parada en el lecho capilar del órgano diana; dos procesos contribuyen, de forma genérica, a la parada de las bacterias en los capilares del órgano diana: uno consistente en un atrapamiento mecánico inespecífico y otro que se produce mediante las interacciones específicas entre los componentes del émbolo y la pared vascular.

4.    Proliferación en el espacio extravascular.
Respondiendo a factores de crecimiento paracrinos específicos o más abundantes en un determinado lugar, se pierde en etapas finales del proceso, ya que en esos estadios las células se desarrollan con independencia del medio, obedeciendo a factores de crecimiento autocrinos que les permiten proliferar por sí mismas y por lo tanto colonizar cualquier tipo de órgano o tejido.



PRESENTACIÓN POWERPOINT "Fisilogía: Vías de diseminación de agentes infecciosos"





Bibliografía:


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